Uno de los pasos más importantes al momento de redactar tu tesis es decidir qué tipo de investigación harás, qué enfoque usarás y con qué diseño trabajarás. Esto no es un detalle menor: de tu elección dependerá la forma en la que recopiles información, la manera de analizarla y, en consecuencia, la calidad de tus resultados.
En Nextesista sabemos que esta parte suele generar confusión, así que aquí te lo explicamos con ejemplos sencillos y aplicados a nuestra realidad.
Tipos de investigación
Dependiendo del objetivo de tu estudio, puedes optar por distintos tipos:
- Investigación descriptiva: Busca detallar cómo es una situación o grupo. Ejemplo: Describir los hábitos de lectura digital de estudiantes universitarios de Lima Metropolitana en 2025.
- Investigación exploratoria: Útil cuando el tema aún no ha sido estudiado a profundidad. Ejemplo: Explorar cómo usan TikTok los escolares limeños como herramienta educativa.
- Investigación correlacional: Permite analizar si dos variables están relacionadas. Ejemplo: Identificar si existe relación entre el nivel de estrés académico y las horas de uso del transporte público en estudiantes de San Juan de Lurigancho.
- Investigación causal: Busca establecer causa y efecto. Ejemplo: Evaluar si la implementación de tutorías virtuales mejora el rendimiento académico en una universidad privada de Lima.
Enfoques de investigación
Aquí decides cómo vas a mirar tu objeto de estudio:
- Enfoque cuantitativo: Trabaja con datos numéricos. Encuestas, estadísticas y análisis de porcentajes son comunes. Ejemplo: medir cuántos universitarios limeños trabajan y estudian a la vez y cómo influye en su rendimiento.
- Enfoque cualitativo: Se centra en percepciones y experiencias. Usa entrevistas, grupos focales u observación. Ejemplo: conocer cómo perciben los docentes de colegios públicos de Lima el uso de plataformas virtuales en sus clases.
- Enfoque mixto: Combina lo mejor de ambos mundos. Ejemplo: aplicar encuestas a gran escala y luego entrevistas en profundidad a una muestra más pequeña.
Diseños de investigación
El diseño marca la estrategia de recolección de datos:
- Diseño experimental: Manipulas una variable para ver su efecto. Ejemplo: aplicar una nueva metodología de enseñanza en un grupo de estudiantes de Lima y compararla con otro grupo que mantiene el método tradicional.
- Diseño transversal: Recolectas información en un solo momento. Ejemplo: medir en 2025 el nivel de satisfacción de los usuarios del Metropolitano.
- Diseño longitudinal: Observas a los mismos sujetos a lo largo del tiempo. Ejemplo: seguir durante tres años a egresados de universidades de Lima para evaluar su inserción laboral.
Recomendaciones Nextesista
- Elige tu tipo, enfoque y diseño de acuerdo con tu problema de investigación, no al revés.
- No te compliques: usa ejemplos cercanos a tu realidad para entender mejor cómo aplicar cada opción.
- Recuerda que no hay “mejor” ni “peor” diseño, todo depende de lo que quieras demostrar de acuerdo a tu investigación.
Conclusión
Saber diferenciar entre los tipos, enfoques y diseños de investigación es clave para que tu tesis tenga una base sólida y coherente. No se trata de aprender definiciones de memoria, sino de entender cuál se adapta mejor a tu tema y a tus objetivos.
Por ejemplo, en Lima, donde los problemas sociales, educativos y urbanos ofrecen múltiples posibilidades de investigación, la correcta elección de estos elementos puede marcar la diferencia entre una tesis complicada y una que fluya de inicio a fin.