Cuando elaboras tu tesis, necesitas asegurarte de que los instrumentos que utilizas para recolectar información sean confiables, es decir, que puedan generar resultados consistentes cuando se aplican varias veces en condiciones similares. Esto garantiza que tus conclusiones no dependan del azar, sino de la estabilidad de los datos obtenidos.
La confiabilidad no se mide de una sola forma, existen distintos métodos para evaluarla. Entre los más utilizados en investigación académica están la Fórmula Kuder-Richardson (KR 20-21) y el Alfa de Cronbach, dos pruebas estadísticas que permiten verificar si los ítems de un cuestionario funcionan de manera coherente.
KR 20-21: confiabilidad en respuestas dicotómicas
La fórmula Kuder-Richardson 20-21 es especialmente útil cuando los instrumentos presentan respuestas de tipo dicotómico (ejemplo: sí/no, verdadero/falso, correcto/incorrecto).
- Si el valor obtenido se encuentra entre 0.80 y 1.00, se considera que el instrumento es altamente confiable.
- Valores por debajo de 0.79 indican que el cuestionario no tiene suficiente consistencia y puede generar resultados poco sólidos.
En otras palabras, esta prueba responde a la pregunta: ¿los participantes responden de manera coherente a los ítems del cuestionario?
Alfa de Cronbach: confiabilidad en escalas múltiples
Cuando los instrumentos utilizan escalas de tipo Likert (por ejemplo: totalmente de acuerdo, de acuerdo, en desacuerdo) o múltiples opciones, la herramienta más adecuada es el Alfa de Cronbach.
- Un valor de 0.70 se considera el límite mínimo aceptable.
- Los rangos 0.80 – 0.90 representan una confiabilidad óptima.
- Un resultado superior a 0.90 puede indicar redundancia, es decir, que varias preguntas están midiendo exactamente lo mismo, lo cual puede afectar la calidad del instrumento.
Esta prueba, en lugar de medir un ítem aislado, analiza la relación promedio entre todos los ítems, reflejando qué tan bien trabajan en conjunto.
Conclusión
La confiabilidad es un aspecto central en la validez de tu tesis. Usar pruebas como la KR 20-21 y el Alfa de Cronbach te permitirá comprobar que tu instrumento mide lo que debe medir de manera estable y consistente.
👉 Recuerda: un buen asesoramiento metodológico te ayudará a seleccionar la prueba estadística adecuada según el tipo de preguntas de tu instrumento. Así tendrás la seguridad de que tus resultados son sólidos y defendibles en tu sustentación.
Referencias
- Oviedo, H., & Campo, A. (2005). Aproximación al uso del coeficiente alfa de Cronbach. Revista Colombiana de Psiquiatría, 34(4). http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-74502005000400009
- Reidl, L. (2013). Confiabilidad en la medición. Metodología de investigación en educación médica, 2(6), 107-111. https://www.scielo.org.mx/pdf/iem/v2n6/v2n6a7.pdf
- Streiner, D. (2003). Siendo inconsistente sobre la consistencia: cuando el coeficiente alfa importa y cuando no. Journal of Personality Assessment, 80(2), 217-222. http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000081&pid=S0034-7450200500040000900019&lng=en